Balón intragástrico


Consiste en un balón esférico de silicona, que está diseñado para ser colocado en el estómago mediante una gastroscopia, y que el paciente portará durante 6 meses o 1 año, con el fin de conseguir una disminución de la sensación de apetito y aumentar la sensación de saciedad tras la ingesta. Todo ello bajo la supervisión de nutricionistas y psicólogos para guiar al paciente durante este periodo de tiempo.

¿POR QUÉ COLOCAR UN BALÓN INTRAGÁSTRICO?

El balón intragástrico es una medida temporal para reducir peso de forma significativa que se contempla en 2 situaciones: en pacientes con indicación de operarse pero que debido a su obesidad presentan un alto riesgo quirúrgico; o en pacientes que no precisan operarse en los que el cambio de estilo de vida es poco eficaz.

 

¿CÓMO ACTÚA?

Con la introducción de un balón en el estómago se consigue que el paciente necesite ingerir una cantidad menor de alimento para saciar su apetito.

 

¿CÓMO SE COLOCA UN BALÓN INTRAGÁSTRICO?

La colocación de un balón intragástrico sólo puede ser realizada por un médico especialista en Endoscopia Digestiva, y es llevado bajo sedación anestésica. Se introduce el balón plegado a través de la boca hasta el estómago. Una vez en el estómago se llena el balón con suero salino mezclado con un colorante. El balón quedará flotando en el estómago, reduciendo de forma significativa su capacidad para alojar alimento. La duración de esta intervención generalmente es menor de 30 minutos, y no suele requerir ingreso hospitalario.

 

¿QUÉ EFECTOS NOTA EL PACIENTE TRAS LA COLOCACIÓN?

Durante los primeros días el paciente puede experimentar sensación nauseosa y vómitos. Pasado este tiempo estos síntomas tienden a desaparecer y el paciente únicamente notará que se sacia con menor cantidad de comida.

 

¿DURANTE CUÁNTO TIEMPO DEBE LLEVARSE?

Existen dos modelos de balon intragástrico, uno de 6 meses y otro regulable en tamaño de 1 año de duración. Para la extracción, hay que repetir la endoscopia en quirófano y bajo anestesia general, desinflar el balón y extraerlo por la boca.

 

¿QUÉ SEGUIMIENTO DEBO LLEVAR TRAS LA COLOCACIÓN DE UN BALÓN?

El seguimiento requiere fundamentalmente la atención de un equipo de endocrinólogos/nutricionistas que valoren los hábitos nutricionales e intenten proporcionarle nuevas pautas de alimentación, y a que una vez retirado el balón el paciente no recupere el peso perdido. El equipo de psicólogos/psiquiatras se responsabilizará de dar el soporte necesario al paciente antes y después de la colocación del balón. El gastroenterólogo/endoscopista controlará la eficacia del tratamiento y la aparición de posibles complicaciones derivadas de la colocación del balón.

 

¿ESTÁ INDICADO EN MI CASO LA COLOCACIÓN DE UN BALÓN INTRAGÁSTRICO?

El balón intragástrico no está indicado en todos los pacientes. La idoneidad de colocar un balón intragástrico debe ser valorada por un equipo de especialistas que analizarán sus posibles ventajas e inconvenientes. Se suele aconsejar su colocación sólo en aquellos casos de obesidad en los que el IMC es superior a 27.

Se contraindica la colocación del balón en personas con intervenciones quirúrgicas previas en el estómago, lesiones gástricas importantes, embarazo, o con dificultades para aceptar el tratamiento y seguimiento.

 

¿CÓMO FUNCIONA EL BALÓN INTRAGÁSTRICO Y QUÉ RESULTADOS PUEDO ESPERAR?

La eficacia del balón intragástrico como método para perder peso está totalmente demostrada. Se calcula que en pacientes con obesidad importante, la pérdida de peso es cercana a 1 kg a la semana. Sin embargo, hay que insistir en el hecho de que la eficacia a largo plazo, una vez retirado el balón, va a depender de que el paciente modifique sus hábitos dietéticos. Un balón intragástrico es una medida temporal y complementaria a los cambios en el estilo de vida.

 

¿QUÉ RIESGO TENGO SI ME IMPLANTAN UN BALÓN INTRAGÁSTRICO?

Aunque es una técnica segura, todas las intervenciones tienen sus riesgos. Puede ocurrir que el balón se desinfle por un pinchazo y pase al intestino delgado y provoque una obstrucción del mismo. La aparición de laceraciones, úlceras, hemorragias o perforaciones es muy improbable pero posible. Existen tratamientos médicos y endoscópicos eficaces para solventar estas complicaciones.


 
 
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